
Cuando inauguré este weblog había publicado este paradigmático artículo representando "un antes y un después" en mi vida, entrando en nuevos campos de ideas, nuevas realidades. Creo que será bueno volver a publicarlo ya que noté que muchos que han querido leerlo de los archivos tuvieron problemas. Espero que, como a mí, estas reflexiones abran nuevos horizontes en cómo pensar EL AMOR. Saludos!!
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El amor esperado en el Siempre
Me he preguntando si es que la persona que es nuestro “destino de amor” es alguien en especial o si es un lugar vacante para un número indefinido de posibles personas que lleguen a nuestras vidas según la ruta que vamos tomando. Es un tema muy difícil justamente por la relatividad.
Si nos ubicamos en la idea de que el tiempo es una línea entonces distinguimos que tenemos un pasado, un presente (que es un momento), y un futuro que aún no se decidió… pero sin embargo está allí formado, cada posible futuro existe… Si tomamos sólo uno de los posibles futuros como referencia, como si ese fuera “el que debe ser”, entonces la persona que en ese camino está sería nuestro destino de amor. Si allí está, aunque aún no llegó, existe de todos modos…
“El pasado son futuros que dejaron de ser presentes…” el tiempo es en definitiva una unidad que sólo la entendemos perceptivamente en un momento efímero, pero que es un círculo infinito. Por eso creo que tiempo es igual a decir “siempre”. A esa persona esperada la amamos desde siempre… Y si en estos momentos estamos junto a esa persona que sentimos que es el destino de amor la estamos amando en cada presente que se va haciendo pasado a medida que se va ese instante, y también estamos amándola en el futuro (si aún perdura la relación en ese futuro)… Pero si no sigue la relación y en el futuro nos enamoramos nuevamente de otra persona, en el pasado sigue existiendo todo lo que una vez fue presente y futuro… por lo tanto decimos la verdad cuando decimos “te amo para siempre”, “siempre te voy a amar”… etc., porque en fin siempre hemos amado, amamos y amaremos a esa persona, por el simple hecho de ser parte de esa línea que es el tiempo.
Con respecto a la pregunta que me hice, la relatividad de a quién y cuándo amaremos puede derivar a infinitas posibilidades, y quizás cada una sea en sí misma “el gran destino de amor”. Creo que sea cual sea la verdad (el destino) sólo hay una cosa que se puede afirmar con convicción: el amor en sí es la única constante que se sabe entender con el tiempo… ambos son eternidad. Y todo esto hace pensar que no existe una persona determinada que es nuestro destino, sino que hay muchas personas a quienes podríamos amar… Y amar de verdad no se da una sola vez, como muchos opinan, siempre se puede volver a amar a otra persona… y no es comparable ni mesurable un amor con otro, el amor es único en cada caso e infinito y eterno en todos los casos.
Para terminar quiero decirles una frase para pensar:
"Te amo cada vez que existo... y te amaré cada vez que te amé..."